Noticias FAOT

Entérate de todo
28
Ene

Canción de amor por Abigael Bohórquez

Por: Gerardo Bustamante
Carlos Sánchez

La poesía toma su curso. Abigael Bohórquez nos reúne en el auditorio del Museo Costumbrista de Sonora, en Álamos.

Es en el programa del Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT 2016) donde se abre una puerta a la literatura. Concentración de cuatro días para hablar de la vida y obra del vate nacido en el desierto.

Gerardo Bustamante es investigador, conocedor a la perfección de la obra de Bohórquez. Raymundo Frausto un lector de gran nivel y quien además creciera en el oficio de decir la poesía a un lado de Abigael.

Canción de amor por Abigael Bohórquez para no estar tan solos, es la conferencia – espectáculo teatral biográfico que ofrecen Bustamante y Frausto.

Exordio es un poema que firma Bohórquez, hoy lo lee en voz alta Raymundo Frausto, teniendo como preámbulo parte de la historia biográfica de Abigael en voz de Gerardo Bustamante.

La conversación con la poesía, el pedimento al verso, una súplica, un deseo: Poesía, horádame / ancla en mí, balsamízame / sumérgeme en la luz líquida y lenta / de este trago de vino; / rescátame, tremólame, / tengo hambre de tu lanza en mi costado.

Con la expresión precisa, el escenario y sus elementos, los necesarios para generar la atmósfera. Nosotros como público, atentos, que no se nos pierda la voz, que la poesía y la biografía dicha por eso dos adoradores de la obra bohorquiana, nos horade también. Para retener los versos hasta siempre.

Y qué si las flores nos penetran de su olor, qué si la poesía nos hace su presa, el ritmo, la voz, la mirada de Gerardo, el arma de la palabra que es un relámpago y nos estremece desde la garganta de Raymundo.

Decirlo así es la única vía, la coherencia entre la obra y la manifestación. No hay de otra manera. El rigor del discurso abigaeleano lo exige, lo construye por sí mismo.

Esta Canción de amor por Abigael Bohórquez, a manera de tributo, el deseo de aventar al viento la existencia del vate, el compromiso del poeta, es también un acto de amor para con el otro, la recreación de la historia, decir lo que ha dado la literatura, Sonora, la solidez en el verso que convierte a Bohórquez en un clásico y un poeta que se adelantó a su tiempo.

Abigael Bohórquez un escritor del siglo pasado que supo, como bien señala Gerardo Bustamante, que su obra tendría más lectores, trascendencia implacable,  en el siglo XXI.

Hay ahora en la memoria  de quienes asistimos a este acontecimiento, la voz desgarrada de Abigael en un canto al son de guitarra, grabación de una  noche de tertulia, quizá, donde incluso eRaymundo Fraustol ladrido de un perro de Bohórquez es la oportunidad de un coro.

Ahora, dice Gerardo Bustamente, “lo imaginamos al pie del Cerro de la campana en Hermosillo, con sus risotadas por las calles, poniéndose chichis con naranjas, recién festejando la vida con su cuatacha Mónica Luna o con José Abril, quienes fueron las últimas personas que festejaron la vida, el amor y el deseo con el poeta…”

Flores, libros, versos, canciones de amor.