Noticias FAOT

Entérate de todo
21
Ene

Deslumbra Rebeca Olvera el escenario del FAOT 2018

“Este reconocimiento es una motivación para llegar más lejos, me recuerda que muchas veces las cosas que hacemos inspiran a los demás, por eso es una gran responsabilidad”.

Rebeca Olvera, Medalla Alfonso Ortiz Tirado 2018

 “El mérito se oye cuando ella canta, alguien que es invitada continuamente al Festival de Salzburgo, que canta con Cecilia Bartoli, es porque está en los más altos rankings en Europa”. David Hernández Bretón, director de la OFS

Rebeca Olvera deslumbra el escenario del FAOT 2018

Guadalupe Pérez Ríos

Álamos, Sonora, 21 de enero de 2018.- Un programa de obras ligeras, pero con alto grado de dificultad en la interpretación, fue lo que ofreció la soprano mexicana Rebeca Olvera, galardonada con la medalla Alfonso Ortiz Tirado en el Festival de Álamos 2018, la noche de este sábado.

Acompañada por la Orquesta Filarmónica de Sonora, la soprano ofreció selecciones en las que predominan el humor y la picardía.  Ópera Bufa, Opereta cómica, Ópera fantástica, zarzuela cómica y partes de personajes humorísticos de Ópera dramática, fueron interpretados con gracia y simpatía por la maestra Olvera, pero también con precisión en la técnica y gran agilidad para moverse en la escala, confirmando su prestigio como solista de la Ópera de Zúrich, en Suiza, país donde reside actualmente.

Desde la coquetería de Musseta de La bohemia, hasta la travesura de Adele de El murciélago, pasando por la confusión de Luisa, de la zarzuela Carceleras, la maestra Olvera presentó de manera espléndida estos personajes que característicamente aportan humor y brillo en el escenario.

El matiz corrió a cargo de las canciones clásicas mexicanas Te quiero dijiste, de María Greever, en una elegante versión que nos recordó al Lied alemán y haciendo un fuerte contraste Piensa en mí, de Agustín Lara, que cobró gusto con un majestuoso arreglo en Cha cha chá, en el que la Filarmónica de Sonora, que dirige por el maestro David Hernández Bretón, francamente se excedió en sabor.

Por supuesto, el público ya estaba totalmente entregado y no se iba a retirar cuando Rebeca Olvera terminara el programa, así que los aplausos fueron merecidamente efusivos y ella concedió otra muestra de su versatilidad con O mío babbino caro, la sublime aria de la Opera Gianni Schicchi de Giacomo Puccini, lo que emocionó aún más al auditorio.

El Palacio Municipal de Álamos, convertido en sala de conciertos, difícilmente contenía las ovaciones y  la artista obsequió el último ancore, una exquisita aria de Las hijas de Cádiz, de Leo Delibes.