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23
Ene

Ícaros pianistas de la Universidad de Sonora en el FAOT 2019

Por Dr. Jesús David Camalich Landavazo

Tradicionalmente, en la historia de las 35 ediciones del Festival Alfonso Ortiz Tirado, la Universidad de Sonora ha estado continuamente presente con sus grupos representativos, artistas, maestros y alumnos de áreas relacionadas al canto, ya sea como solista o grupos corales, salvo algunas excepciones, donde participaron solistas o grupos instrumentales. Ante la pérdida del Templo de la Purísima Concepción de Álamos, como prácticamente el único foro importante del FAOT, donde se presentaban solistas y grupos de cámara de calidad, este foro se trasladó al Palacio Municipal, naciendo los conciertos de la tarde, donde se siguió priorizando al canto como perfil general del foro y creando las popularmente denominadas “galas de la tarde”.

Esta tradición tuvo una de esas excepciones, cuando llegaron al foro de la tarde del Palacio Municipal de Álamos, los jóvenes pianistas César Daniel Quiroz Flores, Moisés Roberto Galicia Villanueva, Alberto Córdova Telles, Jesús Alberto Mascareño Verduzco, todos ellos alumnos del Pedro Vega Granillo, maestro de la Licenciatura en Música de nuestra alma mater.

La intriga era alta. De las nueve galas de la tarde, solamente dos de ellas no están dedicadas al canto: una con D’Accord Ensamble (clarinete y guitarra)y la otra con los cuatro jóvenes pianistas universitarios. El programa presentaba una serie de obras que exigen a los intérpretes, una amplia gama de sonoridades, de colores, de sensaciones, de imágenes, así como un desarrollo técnico donde no solamente lo virtuoso de los dedos es requerido. Bach, Beethoven, Schumann, Debussy y Chopin, son los autores que los solistas eligieron para ofrecer al reducido pero selecto público que asistió a esta presentación.

Los jóvenes pianistas ofrecieron un concierto con mucho decoro, principalmente por el hecho de que algunas piezas del repertorio ejecutado requieren de una madurez interpretativa que solamente pueden dar los años vividos, lo que, ante la juventud de los artistas, los sentimientos saltaban continuamente entre la expectativa de escuchar a los pianistas y la intriga del cómo ejecutarían o interpretarían dichas piezas. La perspectiva creada fue decorosamente satisfecha, ya que los cuatro pianistas mostraron diferentes características, tanto técnicas como interpretativas, lo que nos lleva a destacar varios aspectos, algunos generales y otros muy específicos.

Primero. El autor que mejor fue interpretado es Claude Aquiles Debussy, en especial con la interpretación del preludio La catedral sumergidadonde la leyenda que dio origen a esta pieza que habla de que la catedral está bajo el agua, en un momento del día esta empieza a emerger, escuchándose la evocación de las campanas y de las melodías antiguas, que van desde el super pianísimo hasta el momento en que el templo está completamente sobre el agua, ya que se perciben con toda claridad y plenitud las campanas y los cantos antiguos de los  monjes. Más adelante,  volverá a sumergirse hasta quedar otra vez bajo el agua. La música de Debussy retrata perfectamente toda esta gama de sonoridades y colores, que llevan al auditorio a imaginarse vivamente, la forma y majestuosidad de la catedral emergiendo, hasta mostrar su majestuosidad en todo esplendor y retornar bajo el agua. Moisés Roberto Galicia Villanueva supo acertadamente recrear toda esta leyenda al piano.

Segundo. Todos los jóvenes pianistas, quienes comparten a su maestro en la Universidad de Sonora, mostraron un desarrollo técnico bastante interesante, con muestras de agilidad, destreza, sonoridad y claridad en las ejecuciones que realizaron. De igual manera, según el repertorio lo iba exigiendo, mostraron sonoridades divergentes con una calidad adecuada al grado de desarrollo alcanzado hasta este momento. Es necesario aclarar que los jóvenes pianistas son aún estudiantes de la Licenciatura en Música de la Universidad de Sonora, por lo que los adjetivos empleados buscan establecer una correcta dimensión de lo escuchado en este recital de piano. Por otro lado, el escenario del Palacio Municipal de Álamos dentro del Festival Alfonso Ortiz Tirado, se impuso a los cuatro jóvenes pianistas, lo cual se notó en el nerviosismo con que iniciaban su participación que fue dominado conforme transcurría el concierto.

Tercero. En la humilde opinión del autor de estas letras, el orden descendente de la calidad global mostrada por los pianistas, que lograron en su conjunto un decoroso concierto, es la siguiente: Moisés Roberto Galicia Villanueva, Jesús Alberto Mascareño Verduzco, Alberto Córdova Télles y César Daniel Quiroz Flores.

Como maestro de música, siento la necesidad de manifestar algunos consejos, ya que estoy convencido de que darán de que hablar en los años por venir. Los consejos serán dados en el orden en que aparecieron en el programa de mano.

César Daniel Quiroz Flores. Tu mejor momento fue en Beethoven; recreaste una conversación entre los diversos temas, conforme la pieza va avanzando. La manera de ir caracterizando cada tema, dando la sonoridad y carácter fue interesante. Pero, inicia una sola vez: antes de cada pieza tocas un acorde o un arpegio, lo cual es una acción de muy mal gusto, porque indica una entrada en falso, una equivocación; pareciera que no tienes confianza en ti mismo y necesitas escuchar las notas del primer acorde para cerciorarte que es el correcto. La polifonía, carácter y dinámica mostrada en Bach, fue interesante.

Moisés Roberto Galicia Villanueva. Resaltó el dominio de la diversidad de sonoridades y colores en Debussy y la fuerza, carácter y destreza de Schumann, especialmente en la Novelette en Fa Mayor. La consistencia en todas las obras interpretadas fue muy buena. Sugiero estudiar los pasajes cantabiles de Schumann cantando las líneas melódicas, de la forma como lo haría un cantante, de tal forma que los dedos emulen la melodía creada en la voz.

Alberto Córdova Télles. La Sarabande de la suite fue tu mejor interpretación en aspectos técnicos como expresivos. Pero estos mismos elementos se quedaron cortos en la Toccata. La velocidad mostrada y el ataque de las melodías dieron por resultado que faltara interpretación.

Jesús Alberto Mascareño Verduzco. La consistencia técnica fue bastante buena, tanto en Bach como en Chopin. Considero que hay que madurar la interpretación, principalmente en Chopin, que debido a tu edad, requieres buscar un mayor peso y balance del brazo para que tu sonido sea más lleno, cálido y fuerte.

* Las consideraciones expresadas en estos textos de crítica artística, son a título personal del analista invitado y no reflejan la opinión de la institución.

Tarde de la Universidad de Sonora (2) Tarde de la Universidad de Sonora (3)