ALFONSO ORTIZ TIRADO

Embajador lírico de la canción mexicana

Nació en Álamos, Sonora, México, el 24 de enero de 1893. Viajó a la capital de país, donde estudió en la Escuela “Gualupita”, en el Colegio Mascarones de la Compañía de Jesús y en el Instituto Científico San Francisco de Borja; ingresó en la Escuela Nacional Preparatoria, pasó a la Facultad de Medicina de la Universidad de México y se graduó en 1919.

Realizó su internado en el Hospital Merci de Denver, Colorado, Estados Unidos, donde también hizo su residencia en ortopedia. En este tiempo, fue contratado para cantar en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York.

Debutó como tenor a los 28 años en la ópera Manon de Jules Massenet; gracias al éxito que logró, fue incluido en el elenco de Elíxir de amor, Madame Butterfly, Pagliacci y otras óperas que le dieron fama en el mundo artístico.

Ejerció la medicina en el Hospital General Nacional y en forma alternada, ofreció una serie de conciertos con arias de ópera, en el Teatro Iris, con el fin de recaudar fondos para el Servicio de Ortopedia que pudo crear y dotar. Volvió a Nueva York contratado por una cadena de radio y visitó todos los países hispanoamericanos.

Fue un personaje muy estimado en los círculos médicos, integró gran número de sociedades científicas del continente y recibió condecoraciones y homenajes como la Cruz del Sur de Brasil y el título Honoris Causa de la Universidad de Costa Rica.

Un hecho que nos describe su calidad humana es que con el dinero que ganó en sus primeras presentaciones hizo construir una clínica para los desvalidos.

Alfonso Ortiz Tirado fue el primer cantante nacional que divulgó en el extranjero las composiciones de autores mexicanos. Al inaugurarse la radiodifusora XEW el 18 de septiembre de 1930, formó parte del primer programa que salió al aire. Su reconocido talento y excelente voz lo convirtieron en el consentido de los radioescuchas, como el “embajador lírico de la canción mexicana”.