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27
Ene

Un día en la vida del FAOT

Por: Juan Arturo Brennan

El miércoles, sexto día del FAOT 2016, fue un día rico y variado en actividades, como suele serlo cada día del Festival.  A primera hora, en Palacio Municipal, una segunda función de El retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla, en función para niños, una función a la que lamentablemente asistieron muy pocos chamacos alamenses, de modo que el Palacio lució un tanto desangelado. A mediodía se presentó en el TempCuarteto de Fagoteslo de la Purísima Concepción el concierto instrumental de rigor, a cargo del cuarteto de fagotes proveniente de Arizona, Lüft Bassoons, nombre que es un divertido y complicado juego de palabras. El atractivo principal, la posibilidad de escuchar un cuarteto con instrumentos que se presentan con escasa frecuencia en las salas de concierto, y con el interés añadido de que en algunas de las piezas uno de los fagotes fue sustituido con el oscuro y gruñón sonido del contrafagot. Como es tradicional, el grupo alternó algunas piezas clásicas con arreglos de piezas populares, y tuvo el buen detalle de ofrecer entre unas piezas y otras, algunos de los solos de fagot más conocidos de la literatura orquestal, como el solo inicial de La consagración de la primavera de Stravinski o el solo del abuelo de Pedro y el lobo de Prokofiev. Buena técnica, buen repertorio y buena actitud hacia el público caracterizaron la presentación de Lüft Bassoons en el recital de mediodía del miércoles. Un poco más tarde, el escenario fue el Mercado de Artesanías, el espacio principal (aunque no el único) que el Festival dedica a la presentación de los grupos de música de las comunidades originarias de Sonora. Justo es comentar que en ocasiones se invita a músicos de los pueblos de otros estados; hace unos días se presentó ahí música purépecha. Este día, tocó el turno a dos grupos que ya se había presentado en anteriores ediciones del Festival: el dueto de los Hermanos Mendoza, indígenas yaquis de Estación Vícam, y el Trío Primavera, músicos mayos del Ejido La Primavera, de la región de Cúpare. El primer grupo dedicó la mayor parte de su actuación a cantos en lengua yaqui, mientras que el segundo incluyó una buena porción de canciones en castellano. En el repertorio del Trío Primavera estuvieron presentes varias cumbias, lo que desde luego dio origen al baile espontáneo entre la concurrencia, bastante nutrida, por cierto, del Mercado de Artesanías. Como siempre, lTrío Primavera (3)as presentaciones y comentarios sobre estos pueblos originarios, sus artistas, sus lenguas, sus tradiciones y su música, estuvieron a cargo del profesor Alejandro Aguilar Zeleny, que mucho sabe de estas cuestiones y que siempre muestra una pasión singular para divulgarlas y difundirlas. No está de más mencionar la ya tradicional presencia, ahí mismo, de la deliciosa comida tradicional de diversas comunidades sonorenses. Hoy, el plato fuerte incluyó burros de frijol y sopes mixtos, acompañados por agua de cebada. ¡Mucho mejor que cualquier fonda! La siguiente escala fue la Alameda de Álamos, donde se presentó el grupo Sotz’il, de origen maya kaqchikel, proveniente de Guatemala. Lo sustancial de su repertorio de piezas tradicionales fue interpretado con un instrumental formado primordialmente con percusiones y alientos; entre estos últimos destacó el uso frecuente de caracoles, ocarinas y silbatos de todo tipo, y flautas. De más está decir que toda la música interpretada estuvo marcada por una fuerte componente ritual, y que con frecuencia las ocarinas, los demás alientos y algunas percusiones como el palo de lluvia, fueron utilizados con la clara intención de imitar diversas sonoridades de la naturaleza, con distintos grados de fantasía y estilización. Una presentación en la Alameda, no tan prendida como el reciente toquín de Hamac Caziim, pero ciertamente interesante por las sonoridades propuestas por el grupo Sotz’il.

Al final del día, la tradicional Noche de Gala en el Palacio Municipal, con puntos de contacto directo con la noche de premiación del FAOT. En efecto, este día se presentó como protagonista el pianista Pedro Vega, quien el sábado fue premiado como Maestro Sonorense 2016, interpretando música de Emiliana de Zubeldía, laPedro Vega recordada maestra española avecindada en Hermosillo, a quien aquella noche se otorgó una medalla in memoriam que fue recibida por el rector de la Universidad de Sonora. Se trató de uno de los conciertos más serios, mejor preparados, programados y presentados de este FAOT 2016. Pedro Vega interpretó los Once tientos y la Sonata en tres estancias de la compositora de origen vasco, y en otros momentos del programa acompañó a la soprano Sarahí Salgado en la interpretación de dos ciclos vocales (Seis melodías populares españolas y Cuatro canciones sobre poemas de Ana Mairena). Además, fue colaborador del violinista Vilen Gabrielyan para tocar un movimiento de la Sonata y una Morceaux (‘Pieza’), para redondear un recital realmente interesante y atractivo. A lo largo de la velada fue posible percibir, por un lado, las pinceladas españolistas que quedaron impresas de manera natural en el trabajo compositivo de Emiliana de Zubeldía y, por el otro, la influencia francesa de algunos de sus principales maestros. Más interesante que esto, sin embargo, fue la
presencia de tres obras (los Once tientos, las Cuatro canciones y la Sonata en tres estancias) escritas por la compositora bajo los principios teóricos de Augusto Novaro, principios que además de influir directamente en la forma de las piezas, dan lugar a un lenguaje armónico austero, sin concesiones, a veces un tanto seco, pero en el que no se pierde la claridad de ideas. En el contexto de algunas Noches de Gala en las que se ha privilegiado la presencia de numerosos estilos, lenguajes, géneros, etc., se agradece cumplidamente la presentación de un programa serio, sobrio y coherente. Quizá por eso mismo, el público presente en el Palacio Municipal reaccionó con frialdad y una cierta indiferencia a la propuesta de Pedro Vega y sus colaboradores a través de la música de Emiliana de Zubeldía. Todavía falta mucho por hacer.